martes, 24 de marzo de 2015

Ideas equivocadas sobre elecciones (II): D'Hondt y circunscripciones

En el primer post de esta serie hablaba de la diferencia y el efecto que tienen en las elecciones los votos nulos, votos en blanco y abstenciones. Me propuse escribir al menos dos más: El primero, tratando cuestiones sobre cámaras, como por qué Estados Unidos no tiene parlamento o a la reciente polémica sobre a qué se debe que tengamos dos cámaras en vez de una, como les pasa a Finlandia o Suecia. El segundo sobre los sistemas de reparto de escaños, incluyendo el famoso, pero en el fondo desconocido, sistema D'Hont o cuestiones como la existencia de distritos electorales.

Sin embargo, a raíz de las elecciones andaluzas, hubo una corta, pero interesante charla en mi último post sobre el sistema D'Hondt, así que he decidido adelantar este tema. Ya trataré cuestiones de cámaras en el siguiente.

El sistema D'Hondt

Así, descrito de forma rápida, el reparto proporcional directo tiende a hacer que el partido con el 30% de los votos obtenga aproximadamente el 30% de los escaños. Eso es lo que casi todo el mundo con quien hablo del tema y que no suelen haber estudiado nada de políticas cree que es lo "justo", "correcto" y, por ende, "lo que tendría que ser".

El sistema proporcional es un problema fundamentalmente en sistemas parlamentarios, en que el gobierno es elegido por el legislativo, como pasa en España. ¿Que cuál es el problema? Pues que si el legislativo no se pone de acuerdo en a quién elegir, nos quedamos sin gobierno. Bélgica se tiró más de 500 días sin él, batiendo un récord que en Europa tenía previamente Holanda, en ambos casos por este problema.

Para evitar que esto suceda, prácticamente todos los sistemas parlamentarios del mundo con circunscripciones grandes implantan sistemas que, dentro de su proporcionalidad, premian a los más votados, fomentando la gobernabilidad. O sea, que si al partido más votado le doy no solo los escaños que le corresponden por proporción directa, sino más, hago que sea más probable que consiga acuerdos para gobernar. Así, la probabilidad de que haya una falta de acuerdo y no haya gobierno se reduce drásticamente.

Esto no es cosa del pasado, no: prácticamente todos los sistemas parlamentarios actuales usan D'Hondt o alguno similar.

¿Y es "justo"? Mmmmm... El tema es interesante. Vivimos tiempos donde los poderes políticos se han pasado de rosca y se creen que los ciudadanos somos poco menos que estúpidos, y por eso la gente suele usar a menudo el término "justo" o "injusto": porque estamos todos un poco hasta las narices. Pero no deberíamos perder de vista que un sistema de reparto de escaños no solo tiene que ser justo, sino también efectivo, y encontrar ese equilibrio no siempre es fácil.

Un sistema que no sea de proporción directa puede no ser 100% justo, pero la alternativa tampoco es 100% efectiva. El método D'Hondt es una buena forma de lograr un equilibrio entre ambos extremos. Y el impacto es mucho menor de lo que se piensa. El gran impacto en la diferencia entre porcentaje de votos y porcentaje de escaños se debe a las circunscripciones.

Y ahora las circunscripciones

Las circunscripciones son zonas donde se realiza el recuento de votos y reparto de escaños. En España son provinciales: cada provincia es una circunscripción. Cada una tiene sus escaños y los reparten según los votos emitidos.

¿Por qué hay circunscripciones? Normalmente, por motivos de diversidad sociocultural. En España somos muy diversos, y en parte eso lleva a cierto orgullo de nuestras raíces. Es típico escuchar hablar de que "si los catalanes esto", "los andaluces lo otro", etcétera. Si en las elecciones al Congreso hubiese circunscripción única, el resultado sería que cuatro cumunidades autónomas (Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia) decidirían más del 50% de los escaños. Tela. ¿No creen que la gente del Cantábrico tendría algo que decir al respecto?

Y la cosa no acaba ahí: los riojanos no pintarían nada en el Congreso, porque no decidirían ni un solo escaño. ¡No digamos Ceuta y Melilla!

Para evitar esto, lo que se hace es que las comunidades con más población ceden parte de sus escaños en favor de aquellas que tienen menos, con el propósito de igualar un poco las cosas a nivel territorial, pero sin perder su mayor peso. Una cuestión solidaria, simplemente. Y así, asignando escaños a las provincias, nace el concepto de circunscripción, algo que pasa en casi todos los países del mundo donde hay cierto nivel de diferencias socioculturales, por mínimas que sean.

El gran problema es cómo repartir los escaños de la cámara entre las circunscripciones. Si se hace de manera proporcional a la población, las provincias menos pobladas protestarán, porque no tendrán apenas escaños (Ceuta y Melilla, por ejemplo, no tendrían ni uno). Vamos, que para eso mejor no tener circunscripciones. Podríamos decir que bueno... así es la vida y haber tenido más población. Pero el riesgo es que haya zonas extensas de nuestro territorio de interés político mínimo y que, por ello, se descuiden. Por ejemplo, zonas despobladas de un alto interés ecológico, como parques nacionales. O lugares que tienen unas circunstancias especiales y que, si no son representadas, pueden tener problemas (como Canarias, Ceuta o Melilla).

Por ello, lo más habitual es dar a todos un mínimo de escaños y, a partir de ahí, repartir el resto proporcionalmente. Por ejemplo, si dijésemos que a cada provincia le damos dos escaños (que suman 100), uno a Ceuta, otro a Melilla (ya van 102) y el resto, hasta los 350 del Congreso, proporcionales a la población. ¿Les parecería una buena solución?

Pues eso es exactamente lo que se hace.

¿En qué afecta esto a las elecciones?

Pues bastante. De las dos cosas, D'Hondt y circunscripciones, la que más afecta son estas últimas. Pero insisto: esto pasa en prácticamente todas las democracias parlamentarias del mundo. En el último post hago un análisis con las elecciones andaluzas de 2015.

Si bien quejarse de las consecuencias negativas es legítimo y está bien, también debe tenerse en mente que la alternativa aparentemente "justa" tiene también sus malas consecuencias. Hay mucha gente en nuestro país que vota a Izquierda Unida y que, por desgracia, no obtiene suficiente representación. Cierto. Pero, si la obtuviese, deben saber que eso implica necesariamente que Ceuta, Melilla y La Rioja dejarán de pintar nada en la política española, y que el riesgo de que grandes parques de los que cuida una escasa parte de la población española se quedarán sin nadie que los represente. Aunar justicia y efectividad no es tan sencillo y, elijamos el sistema que elijamos, siempre habrá algo que sacrificar, ya sean minorías, zonas despobladas, partidos con votantes muy dispersos o pequeñas comunidades.

De todos modos, no se pongan tristes: hay otras alternativas. No están exentas de problemas, ya se lo digo, pero es bueno conocerlas. Para hablar de ellas, les recomiendo que se suscriban al blog, porque en breve escribiré el tercer artículo de la serie "ideas equivocadas sobre elecciones".

¡Hasta pronto!

lunes, 23 de marzo de 2015

¿Es la "Ley D'Hondt"?

Ayer fueron las elecciones al Parlamento de Andalucía. Esta mañana, en la prensa, no podían faltar los comentarios sobre causas y consecuencias de los resultados, que a mí suele gustarme leer. Pero algo en Twitter ha llamado mi atención: un tweet de @Caude_CMC que reza:

Y, tras mirar las cifras, me he preguntado si realmente la diferencia proviene del Sistema D'Hondt (que no "ley") o de las circunscripciones, que es lo que creo que tiene mayor efecto. Y me he decidido a comprobarlo.

Para ello, he hecho una tablita en Excel con cuatro resultados: Los reales, los que habrían sido eliminando el efecto D'Hondt, los que habrían sido eliminando el efecto de las circunscripciones y los que serían sin ninguna de las dos cosas. He aquí el resultado:

D'Hondt Circ. PSOE PP Pod. C's IU UPyD PA PACMA VOX
47 33 15 9 5 0 0 0 0
No 41 31 16 11 8 2 0 0 0
No 39 30 16 10 8 2 2 1 1
No No 39 29 17 10 8 2 2 1 1

Como se puede observar, el cambio respecto a los resultados reales (fila superior) son mayores si se quitasen las circunscripciones que si dejase de aplicar el sistema D'Hondt. Aun con todo, el efecto combinado es abrumador.

De todos modos, debo indicar que este tipo de variaciones son normales y tienen su motivo. Prácticamente todos los países democráticos del mundo aplican tanto las circunscripciones como el sistema D'Hondt o alguno similar para mejorar la gobernabilidad.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Cinco meses haciendo historia

Hace poco más de cinco meses, mi hijo empezó a recibir clases particulares de Dota 2. Recientemente, un amigo me preguntó si había notado alguna evolución en él tras estos cinco meses, y me puse a pensar en la respuesta. Llevo pensando en ella un par de semanas, y creo que merece un post.

En primer lugar, sacar conclusiones es difícil por varios motivos. Primero, porque la duración aún es escasa. Segundo, porque mi hijo está en una edad de rápida evolución, y diferenciar qué cambios son achacables al manejo de Dota y cuáles no es complicado. Tercero, porque mi propia posición es muy subjetiva y es seguro que impregnará cualquier opinión o parecer que yo pueda dar, aunque sea de forma involuntaria. Pese a ello, ahí van mis observaciones...

Mi hijo hace algo en los videojuegos (en general) que antes no hacía. Ignoro la fuente de ese cambio, pero me parece relevante comentarlo. Los videojuegos requieren tomar decisiones rápidas para las que hay que tener en cuenta muchos factores al mismo tiempo. En los géneros de estrategia, MOBA y similares, los personajes y unidades tienen muchas habilidades diferentes, los escenarios infinidad de condiciones y características, y todo ello debes tenerlo en cuenta de forma casi inmediata si quieres ser competitivo. Esto no es fácil. Yo mismo, en el Fallout, que es un juego más relajado, cuando entro en combate me centro en él. Alguien me dispara, así que debo ponerme a resguardo, buscar al agresor, planificar rápidamente una estrategia y combatir. Sin embargo, me dejo muchas cosas en el tintero que podrían facilitarme las cosas. En los años que he jugado a la serie Fallout, fácilmente le he echado 300 horas, y aún olvido buscar entre mis cosas algo que tomar que incremente mis opciones en el combate. Siempre. Tras combatir, reviso mi inventario en busca de medicinas y siempre acabo diciendo "¡tenía aquí un jet y no lo he tomado!". A Enrique esto le pasaba y ya no. Todo lo de la partida lo tiene en cuenta. Es impresionante. De hecho, al jugar yo y ponerse él a mirarme siempre me acaba diciendo "papá, no olvides esto", "papá, no olvides lo otro", para terminar con un "¡pero por qué no has usado la ulti! Y yo no sé si agradecer el aviso o mandarle a paseo.

En segundo lugar, y al hilo de lo anterior, cuando actualizan un juego y hay personajes nuevos, nos solemos poner a mirar sus habilidades. Yo las leo y veo los efectos inmediatos y evidentes sobre la partida. Él va más allá y en seguida te comenta que la habilidad nueva, unida con la de tal otro personaje puede tener ciertos efectos que a mí ni se me habían ocurrido; o que podría usarse de tal manera que en la documentación no aparece, con estupendos resultados. Tiene una capacidad que antes no tenía para identificar interrelaciones bastante rebuscadas de forma rápida y efectiva. Puede ser por la edad. Puede ser por el juego. Lo ignoro, pero es genial dialogar con alguien con una mente que es capaz de encontrar esas interacciones de manera tan ágil. En esas ocasiones me siento alejado de mis emociones paternas: parece como si tratase con alguien de mi trabajo, experto en algo que no es mi especialidad. Y me encanta.

Aparte del razonamiento, algo que sin duda ha mejorado es su manejo de teclado y ratón. Es cuestión de práctica, evidentemente. Antes iba mirando el teclado. Ya no. Nunca. Coloca bien los dedos, coge bien el ratón y se sienta... Mal. Voy tratando de mejorar ese aspecto.

Otra cosa que he notado es que se ha vuelto menos emocional en el juego. Antes tendía a enfadarse, sobresaltarse, alegrarse y, en general, tomárselo de manera bastante personal. Aunque aún le sientan mal algunas cosas, la verdad es que ha evolucionado mucho en ese aspecto. Puede ser simplemente madurez.

Algunos se preguntarán qué impacto ha tenido esto en sus estudios. En octubre y noviembre, nada más empezar, tuvo un par de momentos en que dejó deberes sin hacer o algún examen sin preparar bien. Como alguna de esas ocasiones coincidió con el día de sus clases, hubo crisis en casa y mi mujer rápidamente planteó el abandono de la iniciativa. No creo que fuese causa de las clases, porque no solo ocurrió en esos días, pero a la larga creo que relacionar ambas cosas ha sido positivo: Cuando alguien, nada más empezar algo, se confía, una llamada de atención rápida y contundente suele funcionar bien. Y el crío saca las buenas notas de costumbre, cada vez de manera más independiente. No ha habido más problemas en estos meses.

En definitiva, ignoro el impacto preciso que están teniendo las clases en mi hijo. Desde luego, no he percibido ninguno negativo. Me gusta verle disfrutar. Sería interesante tomar dos grupos de control, uno con clases y otro sin ellas y estudiar las consecuencias, igual que ya se ha hecho con adultos.

martes, 10 de marzo de 2015

La forma en que uso IFTTT

Sí, sí: parece que me pagan. Entre la serie de posts sobre la vida 4.0 y este post que escribo ahora, da la sensación de que tengo algo con IFTTT. Y, bueno... Igual sí: que me encanta ese sitio. Me parece una idea simple, bien llevada, con una interfaz clara y unas posibilidades extraordinarias.

Yo ahora mismo dispongo de ocho recetas. Además, como llevo la parte de publicaciones del AMPA del colegio de mis hijos, en esa cuenta tengo otras cuatro recetas. Gracias a eso tengo automatizadas algunas pequeñas tareas de mi día a día, lo que me permite liberar mi mente de pequeñeces que un ordenador puede hacer por mí. Veamos qué cosas ha cambiado IFTTT en mi día a día.

Recetas para el AMPA del colegio

El AMPA tiene cuenta de Google, con los servicios de Google+, Calendar, GMail y Blogger. Nuestra web, para que sea gratuita y fácil de usar, la tenemos en Blogger. Además, tenemos página en Facebook y cuenta de Twitter. Salvo Google+, todo ello tiene canales en IFTTT, lo que es genial.

Cuando un nuevo post se publica en Blogger, se ejecutan dos recetas:


Si se publica en Blogger un nuevo post, automáticamente se publica en la página de Facebook una entrada con su enlace

Si se publica en Blogger un nuevo post, automáticamente se tuitea el enlace al post

Además, como a veces la presidenta publica cosas en Google+, para enterarme y revisar si son noticias y merecen ser añadidas al blog me he creado una receta que me pone un recordatorio en Calendar. Podría hacer que se mandase un mail o una tarea en Todoist (el sistema de tareas que uso yo a nivel personal), pero una anotación en Calendar está bien. El caso es que Google+ no tiene canal en IFTTT, pero como G+ genera un feed, y esto sí tiene canal, pues puedo revisar si hay cosas nuevas en G+:


Si hay algo nuevo en el feed de Google+, pon una anotación en Calendar

Por último, cada día se tuitean las cosas que ocurren en el colegio, así como el menú que toman los alumnos. El colegio, que no tiene muy buena gestión de sus noticias y comunicaciones, no lo hace, así que pensé que lo podríamos hacer nosotros. Para ello, una vez al mes cojo el menú del colegio y lo paso a Calendar, así como las actividades que se van a realizar. Para recordarlo tengo una tarea en Todoist que se repite cada día 1 del mes.


Calendario del AMPA

Como se puede ver, en azul están, en un calendario propio dentro de Calendar, los mensajes listos para tuitear. Según el mensaje, empiezan por "Menú" o por "Twitter". Los trato de manera diferente, ya que en uno uso el título y en el otro no. Ambos se publican con formatos diferentes usando una receta parecida:


15 minutos antes de un evento en Calendar, tuitea su descripción

De esta forma, dedicando apenas 20 o 30 minutos una vez al mes tengo preparados un montón de Tuits, que mantienen a los padres informados de lo que pasa en el colegio. Además, si publico algo en todos los canales, con hacerlo en Blogger es suficiente, porque IFTTT se encarga del resto. ¡Y lo hace gratis!

¿No es maravilloso?

Recetas para uso personal

Yo también tengo cuenta de Google. Utilizo Google+, GMail, Drive, Docs, Spreadsheets, Calendar y Blogger. Para mis tareas uso Todoist.

Mis hijos tienen clases particulares. Unas de pádel (aprovechando que hay pista en la urbanización) y otras de Dota. A veces, por lo que sea, no hay clase de videojuegos, y como pago a final de mes tengo que recordar qué clases se han dado y cuáles no. Por otro lado, el pádel es a una hora en que a mí no me da tiempo de ir a por dinero en caso de no tener, así que en ocasiones no pago un día y pago los dos al siguiente.

Para evitar tener problemas y poder llevar las cuentas de una manera clara y detallada, lo que uso es Do Button, un servicio de IFTTT que te permite realizar una acción pulsando un botón en tu móvil. Cuando lo vi me pareció una tontería, pero ya no.

Tengo tres botones en mi aplicación Do Button: uno que pulso para los días en que hay pádel y no pago, otro en los días que hay pádel y pago y otro para los días que hay clase de Dota. Los tres añaden una fila a una hoja de cálculo de Google donde llevo las cuentas, poniendo la fecha y una descripción.


Los tres botones con el icono de Google Drive, donde se guarda la información

Además, como tengo blog en Blogger (¿a que no os habíais dado cuenta?), uso algunas tareas similares a las del AMPA, por ejemplo tuiteando los nuevos posts.

Por último, tengo algunas recetas curiosas, más relacionadas con el ocio que otra cosa. Con una se crea una tarea en Todoist cada vez que se publica un nuevo vídeo de TableTop, una estupenda serie de YouTube sobre juegos de tablero presentado por Wil Wheaton:


Cuando haya un nuevo vídeo en el feed de YouTube de TableTop, crea una tarea en Todoist

Otra cambia el fondo de escritorio de mi móvil Android, poniendo la foto del día de Bing:


Cuando se publique una nueva imagen del día en Bing, cambia el fondo de escritorio de mi Android

Como veis, existen en Internet, a través de PC, tablets y móvil, muy diversos servicios gratuitos y de gran utilidad para cualquiera. IFTTT permite unificarlos y hacer que se comuniquen entre sí de una forma nunca antes vista. Y eso que en estas recetas no he incluido nada de domótica ni ningún aparato más allá del ordenador y el móvil.

Prometo que no me pagan nada por escribir esto: simplemente me ha encantado ver un servicio tan sencillo y potente. Si se tiene un poco de visión, IFTTT puede producir pequeños, pero agradables cambios en nuestro día a día. ¡Probadlo!

jueves, 19 de febrero de 2015

Administración 4.0

NOTA: Este post es parte de una serie sobre la vida 4.0. Recomiendo leer el primero, que dio lugar a la serie.

La Familia Personita se muda

La Familia Personita acaba de tener una nueva hija. Como su casa es un poco justa para los cinco que van a ser y el negocio de Mamá Personita va bien y puede permitirse subirse un poco el sueldo, han decidido irse a una casa mayor. El engorro de la mudanza es horrible, pero ya está casi hecha.

Una vez asentados en su nuevo hogar, Papá Personita se dispone a realizar todos los cambios de domicilio. Antes hacía una lista con todas las cosas que debía cambiar de dirección: desde recibos a suscripciones, pasando por Hacienda, la Seguridad Social... Pero ahora tiene la administración 4.0, que le permite hacerlo de forma fácil y sencilla.

Con la administración 4.0, los datos no están en las empresas, sino en el registro central del Estado. Compañías y Estado comparten un protocolo de comunicación de datos y permisos, por lo que todo lo que tienen las empresas queda registrado y accesible de forma fácil al ciudadano. Los ciudadanos no facilitan sus datos a las empresas: lo que hacen es otorgar permisos de lectura de sus datos. Se pueden tomar datos de la base central, pero solo bajo permiso del ciudadano, que puede denegarlos en cualquier momento. Si un ciudadano quiere denegar el permiso, va a su portal del ciudadano y lo cancela. Al hacerlo, el Estado envía una notificación estándar a la compañía, que ya no podrá hacer uso de ellos.

Así que Papá Personita se conecta a Internet a través de su PC, accede a su portal del ciudadano del Estado y, desde ahí, gestiona sus cambios de perfil. Para identificarse utiliza su DNI electrónico. Actualiza su dirección. Listo: todas las empresas que tengan permiso de lectura de su domicilio reciben una notificación del Estado: todas lo saben de forma inmediata, lo que es bueno para ellas y para el propio Papá Personita, que con un clic ha terminado de hacer lo que antes tardaba una mañana. Además, aprovecha para revisar sus permisos. Hay una empresa con marca SuperSpam 2000 que tiene permiso para conocer su teléfono (los permisos deben figurar por empresa y marca registrada bajo la cual se otorgaron). "¿Cuándo he dado yo permiso a esa gente?", se pregunta Papá Personita. Así que no solo revoca el acceso, sino que puede, con un clic, saber quién lo ha otorgado. Se trata de Concesionarios Maluso, el taller donde llevó el coche para la última revisión.

Lo que ha debido de pasar es que Concesionarios Maluso pidió acceso a los datos de Papá Personita con una casilla que había que marcar si no se quiere que el concesionario comparta datos con otras empresas de su grupo. Papá Personita no la vio y no la marcó, así que Concesionarios Maluso le ha dicho al estado "tengo acceso a estos datos de Papá Personita, y él mismo me ha autorizado a darle permiso a SuperSpam 2000". Pero esto es la administración 4.0, y Papá Personita, en su portal del ciudadano, se ha dado cuenta y deniega el uso con un clic. Además, al hacerlo, una ventana emergente le pregunta "¿quiere también impedir que Concesionarios Maluso otorgue permisos en su nombre en el futuro?", y pulsa "sí". Resuelto.

En un momento, Papá Personita ha cambiado su dirección para todas las empresas, publicaciones y órganos administrativos. Además, ha evitado que compañías mal intencionadas usen sus datos.

Una llamada inesperada

La Familia Personita es feliz en su nueva casa. Bebé Personita come bien y crece a buen ritmo. Unos meses después de la mudanza, estando en casa haciendo uso de su baja paternal, Papá Personita recibe una llamada de SuperSpam 2000 ofreciéndole servicios en los que el no está interesado. Tras la llamada, Papá Personita accede a su portal del ciudadano y revisa los permisos. Constan como cancelados desde hace meses, cuando cambió su domicilio. Así que pulsa un botón para denunciar un mal uso.

Una ventana nueva aparece, donde se pide a Papá Personita la fecha de violación de sus permisos, el nombre de su compañía telefónica y permisos para acceder al histórico de llamadas. Al hacerlo, el sistema genera una denuncia y le da un número de identificación (ID), que da a Papá Personita (aunque no necesita apuntarlo: en el apartado de procesos judiciales pendientes de su portal del ciudadano aparecerá). Inmediatamente, el propio sistema envía una petición a su compañía, solicitando el histórico de esa fecha con el ID de denuncia. Al cabo de un tiempo corto (normalmente las siguientes 2 horas), la compañía tiene procesos que revisan las peticiones y dan una respuesta, enviando al Estado el histórico con el ID de denuncia.

El sistema, que posee los datos de contacto de SuperSpam 2000, al recibir la información comprueba si hay una llamada de SuperSpam 2000 hecha sin tener permiso. Cuando la encuentra, automáticamente emite una alerta para juzgados, que pueden resolver de inmediato. Sin esperas, ni abogados, ni papeleos ni nada: directamente desde casa, con un par de clics.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Usuarios y contraseñas

NOTA: Post largo, pero el tema lo merece.

Navegar por Internet es como pasear por la calle

Yo no iría por callejones oscuros de un barrio conflictivo por la noche. Sé por dónde ir y por dónde no. Igualmente, yo no navegaría por sitios web cutres de empresas desconocidas. Se por dónde navegar y por dónde no.

Navegar por Internet se parece a ir por la calle. Si vas por mitad de un barrio residencial de clase alta, con sus chalets a los lados y patrullas de seguridad, pues vas tranquilo. Por el centro de Madrid agarras bien el bolso. En los bajos fondos de Harlem ni te metes, así de claro. En Internet pasa algo parecido: hay sitios seguros y sitios que no lo son. Así que decir que "Internet no es seguro" es como decir que la calle no lo es: pues oiga... depende de la calle.

La seguridad de nuestras cuentas

Confiamos en que visitamos un sitio web, nos damos de alta y la seguridad está en manos de los administradores del sitio. Y no, señores. Una buena contraseña es también cosa nuestra. Es más: ante un ataque a sitios de seguridad media, si tenemos una buena contraseña nos podemos librar de tener problemas. Entendamos cómo funciona esto de la seguridad de las contraseñas.

Seguridad nivel 0: Lo más cutre

Los sitios web tienen todos una base de datos donde almacenan nuestros nombres de usuario (o direcciones de mail) y contraseñas. Si alguien roba esos datos significa que los puede leer. Así pues, si están en texto visible y clarito, pues roban los datos y ya pueden usar nuestras contraseñas.

No sé si habrá algún sitio web así todavía por Internet. Fijo que sí. Pero vamos, cualquier gran empresa tiene este nivel de seguridad más que superado. Para evitar meterse en sitios así, lo mejor es no confiar en webs desconocidas de empresas "de barrio".

Seguridad nivel 1: Encriptación con retorno

En matemáticas existen funciones que son fáciles de ejecutar en un sentido y muy difíciles de ejecutar en el sentido opuesto. El más típico: coja dos números primos y multiplíquelos. Ese número es único. No hay otro par de primos cuyo producto sea igual. ¿Cuánto hemos tardado en hacer la multiplicación? ¿Segundos? Ahora... Hagamos lo contrario. Dado un número, busquemos los dos primos que, multiplicados, lo tienen de resultado. ¡Ops! Esto ya no son segundos: vamos a tardar mucho. Encriptar es coger algo, por ejemplo su contraseña, y pasarlo por una función parecida. Es fácil y rápido. Y genera un resultado único. El problema es que desencriptar no es que no se pueda: es que puede llevar muuuuucho tiempo. Tanto que un ordenador actual tardaría más en conseguirlo que la edad del universo. Así que, para desencriptar se requiere de una "llave". Una "pista", que permite hacerlo con facilidad.

Los sitios con seguridad nivel 1 encriptan las contraseñas y guardan una llave para poder desencriptarlas fácilmente y así compararlas con la que usted escribe en su casilla al hacer login. Genial. ¿Problema? Que si roban la base de datos es probable que roben también la llave, así que... No nos vale.

Este nivel de seguridad, por desgracia, está muy extendido. Les sorprendería ver cómo, probablemente, el sistema de gestión de su colegio (el del mío, usado por muchos colegios en Madrid, por lo que escribo este post), el de la gestión de su empresa o el de una tienda chula de su ciudad, tienen implantado ese sistema. Nunca, repito, NUNCA usen en ellos la misma contraseña que en sus bancos y páginas por el estilo. Ignoro si serían denunciables (la LOPD implica cuestiones de seguridad en el guardado de contraseñas, creo), pero debería ser posible.

NOTA: Hasta aquí sitios poco seguros. Hay una pista que nos dice que estamos ante uno de esos sitios. Vaya a su web e indique que se le ha olvidado la contraseña. Si el sitio le manda un correo con ella, ¡MALO! Significa que una de dos: o no encriptan o guardan la llave para desencriptar. Eso está MAL y ese sitio NO ES SEGURO. Si le interesa tener ahí una cuenta, como me pasa a mí con la herramienta del colegio de mis hijos (que me mandó la contraseña por correo cuando se me olvidó, con dos narices), no use en él ninguna contraseña que luego utilice en bancos o cosas por el estilo.

Seguridad nivel 2: Encriptación sin retorno

Entramos en sistemas de alta seguridad. En los sitios web de empresas serias se llega a este nivel. Y con "serias" no me refiero a iniciativas nacionales aparentemente molonas que usamos frecuentemente. No: con "serias" me refiero a multinacionales reputadas cuyo negocio está relacionado con la tecnología. El ataque sufrido por Adobe hace un par de años fue preocupante para algunos porque tenía este nivel de seguridad, y no el siguiente.

Lo bueno, y por lo que digo que es de alta seguridad, es que en este caso, si el usuario tiene una buena contraseña no tiene de qué preocuparse si roban la base de datos. Pero si tiene una mala contraseña, debe preocuparse. La seguridad aquí depende mucho del usuario.

Lo que se hace es coger la contraseña, encriptarla, guardarla y no generar llave alguna. Esa contraseña no se desencripta. Punto. ¿Y cómo sabe el sitio que la que yo pongo en mi casilla es la correcta? Pues porque también la encripta y compara los resultados. No compara contraseñas: compara resultados. Por tanto, teóricamente, si alguien roba la base de datos al no haber llave no puede saber cuál es la contraseña.

Genial, todo muy seguro, salvo por un detalle: si dos personas tienen la misma contraseña, los resultados son iguales. Eso implica que si, por algún casual, se logra desencriptar alguna contraseña, se tienen todas las que son iguales. Hay empresas que te permiten tener recordatorios de contraseña. MAL. Eso no hace más que dar pistas a quienes roben la base de datos. Si usted y otros 20 tienen de contraseña "Ironman", y uno tiene de recordatorio "superhéroe", otro "el de hierro", otro "stark" o cosas así, pues... entre todos se lo están poniendo muy fácil a los ladrones de datos.

La buena noticia en este caso es que si su contraseña es buena, realmente buena, no debería tener problema alguno.

Seguridad nivel 3: Ahora sí, estamos seguros

...o todo lo seguros que podemos estar. El cambio consiste en añadir a la contraseña un pequeño elemento, una semilla única de cada usuario, de manera que el resultado es diferente pese a tener la misma contraseña. De esta manera, desencriptada una, pues... Nada. Desencriptada una y ya está.

Aún así, el usuario tiene que poner de su parte. No es bueno eso de coger y, porque te piden una mayúscula, una minúscula y un número, acabar teniendo de contraseña "AAAaaa000". No, amigos, eso es una porquería. ¿Recuerdan que les dije que se tarda mucho en desencriptar? Pues la verdad es que les mentí un poco: se tarda según lo compleja que sea la contraseña. Contraseñas muy pobres se puede tardar incluso minutillos. Así que cúrrense las contraseñas, por favor.

Consejos para generar una buena contraseña

La mejor contraseña es una aleatoria. Vayan a random.org o a passwordsgenerator y creen una. Una por sitio, incluso. Si las apuntan, ¡no lo hagan NUNCA en su ordenador!

Otra opción, menos segura, pero bastante buena, es coger frases de sus libros, canciones o poemas favoritos, a ser posible que incluyan algún número. Por ejemplo, si se saben la primera estrofa de la rima de Diez negritos en inglés, pueden generar una contraseña usando las iniciales (teniendo en cuenta mayúsculas y minúsculas) y pasando a cifras los números. Sería algo como "10lIBwotd1chlsattw9". Impresionante. Si se saben la estrofa, recordarán la contraseña. Y es buena. Muy buena.

En fin, de cualquier manera, generen buenas contraseñas. Usen una para su correo, otra para sus bancos y otra diferente para sitios de dudosa seguridad. No es tan difícil, de verdad.

Que ustedes naveguen bien. ¡Y seguros!

miércoles, 11 de febrero de 2015

Falsos mitos: homeopatía y medicina natural

No, amigos, no: este post no es anti homeopatía ni anti medicina natural. Tampoco voy a tratar de convencer a nadie de que compre un medicamento probado clínicamente en vez de un expectorante alternativo. No. Lo que pretendo es aclarar cierta confusión terminológica relacionada con algunas medicinas alternativas.

Cuando empezaron las críticas (merecidas en parte) a la industria farmacéutica y al trato médico en general, se desarrolló una cultura en favor de las medicinas alternativas. Comenzaron a publicarse revistas, a hacerse documentales y material diverso hablando de ellas. Acupuntura, homeopatía, medicina natural... Son muchas y tienen mecánicas muy diferentes. El problema (entre otros, e insisto en que no me voy a meter con su eficacia o ineficacia) es que toda esa prensa sobre el tema no solía tratar una de estas alternativas, sino muchas. El resultado es que la gente ha terminado mezclándolas.

Así pues, y por aclarar, querría explicar algunos mitos referentes, sobre todo, a la creencia de que medicina natural y homeopatía son lo mismo o, cuando menos, tienen mucho que ver.

Empecemos por presuponer, por aclarar términos, que cuando la gente habla de componentes "químicos" y "naturales" se refiere, realmente, a sustancias que se encuentran o no en estado natural. Es decir, todos sabemos (espero) que todo en la naturaleza es pura química y que, por ende, cualquier cosa obtenida en laboratorio es, en cierto modo, natural. Por lo tanto, en este post vamos a asumir que la terminología "químico" equivale a "no presente en la naturaleza sin intervención humana" y el término "natural" equivale a "presente en la naturaleza sin acción humana". Términos opuestos, como ven.

Primer mito: los medicamentos homeopáticos SON "naturales"

Es común escuchar cosas como "la homeopatía usa medicinas naturales" o, como en un comentario de cierto post al respecto, "la homeopatía usa plantas, raíces y cosas así". La gente suele pensar que los medicamentos homeopáticos usan disoluciones de componentes "naturales" (o sea, nada de laboratorio), y esto no es así.

Y para ejemplo, Expecto DHU. Entre sus principios activos está el "Antimonium sulfuratum aurantiacum", o lo que es lo mismo, pentasulfuro de antimonio. Ese componente se obtiene haciendo reaccionar antimonio y azufre en un entorno adecuado (que incluye meterle a la mezcla cientos de grados). Una sustancia parecida, el trisulfuro de antimonio, sí se encuentra en estado natural (es un mineral llamado estibina), pero no así el principio activo del que hablamos, que se genera de forma artificial.

Pues bien, incluso en una popular página sobre medicina natural, recomiendan Expecto DHU llamándolo "jarabe natural". Tócate las narices. Y como el Expecto DHU le pasa a muchos medicamentos homeopáticos. Y créanme: son homeopáticos. Y es que "homeopatía", insisto, no es lo mismo que "medicina natural".

Y, cuidado, no digo que por no ser naturales sean malos. Pero no les llamen naturales, porque no lo son. Son homeopáticos, que es otra cosa, no naturales.

Segundo mito: como es natural, puedo tomar cuanto quiera

...dijo el que luego murió por comerse una seta. Las sustancias "naturales" pueden ser tóxicas. De hecho, prácticamente toda sustancia "natural" es perjudicial si se consume en exceso. Incluso el agua, que miren que es natural.

Con cualquier sustancia, no solo medicamentos, hay que tener cuidado. Hay que tomarlos con mesura, en su medida. Para eso, nada mejor que mirar el prospecto. Pero entendámonos, y esto no es un punto negativo para los remedios naturales, que un medicamento sea "natural" (homeopático o no) no nos debe llevar nunca a "me tomo una, o mejor dos, o diez, total es natural...".

Tercer mito: si se vende en la farmacia, es que funciona

Hace algunos años, esto era verdad. La razón es que la ley obligaba a que un medicamento, para venderse en una farmacia, estuviese clínicamente probado. "Clínicamente probado" significa, para entendernos, que se ha comprobado científicamente que resulta útil por motivos diferentes al efecto placebo. Que funciona, vamos. Que es efectivo. Sin embargo, desde hace algún tiempo las farmacias pueden vender productos homeopáticos pese a que no han pasado análisis clínicos. Y no digo con esto que no funcionen, pero el caso es que, por algún motivo, no han sido probados clínicamente y desde hace unos años se pueden vender en farmacias.

Esto, muy criticado por algunos, se basa en el hecho de que esos medicamentos sí tienen que demostrar que no son dañinos. Así pues, si no son dañinos, y como esto es una democracia, cada cuál que elija qué tomar para curarse. No lo digo en plan irónico: es que es la base sobre la que se fundamenta la venta en farmacias de medicamentos de eficacia no probada.

Dado que por ley son considerados "medicamentos especiales", pero medicamentos al fin y al cabo, solo pueden venderse en farmacias. Y dado que no existe prueba científica de su eficacia, no se incluyen en la lista de medicamentos subvencionados por el sistema sanitario público. En Francia, el estado los financió durante un tiempo, pero hace unos años decidió dejar de hacerlo. En Reino Unido sí están incluidos, bajo la premisa de la libertad de elección.

Ahí ya entra la idea que cada cuál tenga sobre lo fiable o no que debe ser un medicamento y las pruebas que debe pasar para que se financie por el estado. Conste que no soy amigo de la homeopatía (aunque sí de la medicina natural, con limitaciones), pero no es mi objetivo argumentar esto en este post.

Conclusión

Tras leer esto, probablemente algún lector que pensaba que la medicina natural y la homeopatía es lo mismo se pregunta qué es, entonces, la homeopatía. Como es largo de explicar, recomendaría que lo busque en Wikipedia. El artículo es bastante "anti-homeopatía", pero explica bastante bien sus principios.